Después de casi 15 años de negar mi herencia genética, lo inevitable ya es un hecho: necesito lentes para ver claramente. Mi vista no ha disminuido, tengo 94% y 98% de capacidad visual, sólo que mis músculos oculares se han vuelto un tanto flojos y no quieren esforzarse para mantener mi ojos en forma esférica, por lo que se han tornado a una geometría un tanto ovalada, provocando un fenómeno llamado astigmatismo. El astigmatismo impide ver las cosas claramente, ya sea de cerca o de lejos, y bueno, se requieren de lentes de uso diario para compensar esta deformación.
Debo aceptar que la idea de usar lentes no me agradaba del todo, aunque, irónicamente, cuando era pequeño, yo quería usar lentes como todos mis hermanos. Ahora, después de visitar un sinfin de ópticas, recibir muchos consejos de cual armazón "va con mi personalidad" y etcéteras, escribo estas líneas con dos pedazos de policarbonato tratado con antireflejante frente a mis ojos.
El primer día, mis ojos mostraron su descontento de tener algo muy cercano a ellos manifestando un ligero dolor. Poco a poco, se fueron acostumbrando a la idea de que esos cristales no se irían, y cedieron ante tan evidente realidad. Los que supongo que estarán muy contentos son mis músculos oculares, ya que esta ayuda les dará pretexto para ser más flojos todavía, aunque bueno, se pueden justificar echándole la culpa a mis genes. Contra la herencia genética no hay mucho que uno pueda hacer...
Llevo una semana usando este dispositivo visual y estoy sorprendido de la claridad con la que veo las cosas mientras los uso. Las imágenes llegan a mi entendimiento de una manera evidente, precisa, clara. Cuando me los quito, tardo un poco en poder enfocar nuevamente, y aún así, la precisión se aminora. Como que se ve una sombra inversa* alrededor de las letras, por ejemplo. Así pues, a reserva de una operación quirúrgica y el posible empeoro dentro de unos 10 años más, usaré estos lentes por lo que resta de mi vida natural.
Este evento en mi vida, como todo, me ha hecho reflexionar sobre mi condición de salud muscular, sobre todo de ese musculo que late a un ritmo pausado, manteniendome con vida. Si mis músculos oculares se han agotado de esforzarse, y por fin se dieron por vencidos... será que mi corazón va por el mismo camino? He llegado a hacerme consciente que en estos últimos tiempos he esforzado a mi corazón a sentir cuanto más pueda, he buscado ubicar mis sentimientos en una realidad, lo he dejado latir rápidamente cuando me llena una emoción, cuando comparto una sonrisa, cuando un abrazo es la expresión de un cariño profundo, también ha experimentado mucho enojo y mucha decepción, ira envuelta de tristeza y autocontrol... Y hoy me doy cuenta que tal vez no está exhausto, solo que le está dando flojera lo que está por venir... se está volviendo astigmático... ya no puede sentir claramente, ya no quiere ubicar un sentimiento con precisión, los hechos dejan de ser evidentes... Acaso hay unos lentes para el corazón? Mi corazón se ha vuelto flojo en querer discernir los sentimientos que tengo, llevándome a una confusión sentimental un tanto trágica...
Necesito unos lentes que me permitan ver una amistad tal y como es, y no como la posibilidad de algo más; unos lentes que me hagan evidente que la condición humana comete errores y que yo no puedo evitarlo; unos lentes que precisen el sentimiento de alegría de contar con gente a mi alrededor que me estima, sin un interés ulterior. Requiero de ese dispositivo que me permita aceptar la realidad que me rodea, y que me deje ver claramente hacia dónde he de encaminar los pasos que me lleven a más amar y servir...
*la sombra tiende a ser oscura, aquí me refiero a una sombra que es clara, similar a un espejismo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
gerome davis! Y tus lentes?
Publicar un comentario