martes, 8 de septiembre de 2009

En la tienda

- Y luego? no vas a decir nada??? - dijo ella con un sutil tono de reclamo.

El tomó aire pausadamente para darse su tiempo. Necesitaba escoger cuidadosamente las palabras que saldrían de su boca. Sentía ese deseo tan incontenible de expresarle sus sentimientos. Quería decirle cuanto se sentía atraído por ella. Buscaba un poco de poesía en sus labios para pintarle la escena de ellos dos juntos, siendo uno. Ansiaba contarle como no dejaba de pensar en ella, en sus ojos despistados y elegantes, su nariz escasa y bien definida, sus labios totalmente equilibrados con sus dientes, que lo invitaban a besarle con cada sonrisa. Le urgía abrazarla de esa manera torpe y estrujante y para olvidar la pregunta planteada y elevarse en un sentimiento que hiciera desaparecer el mundo. No podría evitar decirle lo mucho que la admiraba, lo tanto que la extrañaba con cada despedida, lo mucho que añoraba vivir cada segundo junta ella y permanecer en un estado estacionario por siempre perdido en su mirada...
Soltó el aire y juntó todo el valor que pudo encontrar dentro de sí para decir:

- Se te ve bien... aunque me gusta más la morada -

- La morada? - contestó ella - si, tienes razón, me llevaré la morada -

Después de pagar en la caja, salieron de la tienda, donde el dejó como pago sus sentimientos, a cambio de una simple amistad...

domingo, 16 de agosto de 2009

Un corazón astigmático

Después de casi 15 años de negar mi herencia genética, lo inevitable ya es un hecho: necesito lentes para ver claramente. Mi vista no ha disminuido, tengo 94% y 98% de capacidad visual, sólo que mis músculos oculares se han vuelto un tanto flojos y no quieren esforzarse para mantener mi ojos en forma esférica, por lo que se han tornado a una geometría un tanto ovalada, provocando un fenómeno llamado astigmatismo. El astigmatismo impide ver las cosas claramente, ya sea de cerca o de lejos, y bueno, se requieren de lentes de uso diario para compensar esta deformación.
Debo aceptar que la idea de usar lentes no me agradaba del todo, aunque, irónicamente, cuando era pequeño, yo quería usar lentes como todos mis hermanos. Ahora, después de visitar un sinfin de ópticas, recibir muchos consejos de cual armazón "va con mi personalidad" y etcéteras, escribo estas líneas con dos pedazos de policarbonato tratado con antireflejante frente a mis ojos.
El primer día, mis ojos mostraron su descontento de tener algo muy cercano a ellos manifestando un ligero dolor. Poco a poco, se fueron acostumbrando a la idea de que esos cristales no se irían, y cedieron ante tan evidente realidad. Los que supongo que estarán muy contentos son mis músculos oculares, ya que esta ayuda les dará pretexto para ser más flojos todavía, aunque bueno, se pueden justificar echándole la culpa a mis genes. Contra la herencia genética no hay mucho que uno pueda hacer...
Llevo una semana usando este dispositivo visual y estoy sorprendido de la claridad con la que veo las cosas mientras los uso. Las imágenes llegan a mi entendimiento de una manera evidente, precisa, clara. Cuando me los quito, tardo un poco en poder enfocar nuevamente, y aún así, la precisión se aminora. Como que se ve una sombra inversa* alrededor de las letras, por ejemplo. Así pues, a reserva de una operación quirúrgica y el posible empeoro dentro de unos 10 años más, usaré estos lentes por lo que resta de mi vida natural.
Este evento en mi vida, como todo, me ha hecho reflexionar sobre mi condición de salud muscular, sobre todo de ese musculo que late a un ritmo pausado, manteniendome con vida. Si mis músculos oculares se han agotado de esforzarse, y por fin se dieron por vencidos... será que mi corazón va por el mismo camino? He llegado a hacerme consciente que en estos últimos tiempos he esforzado a mi corazón a sentir cuanto más pueda, he buscado ubicar mis sentimientos en una realidad, lo he dejado latir rápidamente cuando me llena una emoción, cuando comparto una sonrisa, cuando un abrazo es la expresión de un cariño profundo, también ha experimentado mucho enojo y mucha decepción, ira envuelta de tristeza y autocontrol... Y hoy me doy cuenta que tal vez no está exhausto, solo que le está dando flojera lo que está por venir... se está volviendo astigmático... ya no puede sentir claramente, ya no quiere ubicar un sentimiento con precisión, los hechos dejan de ser evidentes... Acaso hay unos lentes para el corazón? Mi corazón se ha vuelto flojo en querer discernir los sentimientos que tengo, llevándome a una confusión sentimental un tanto trágica...
Necesito unos lentes que me permitan ver una amistad tal y como es, y no como la posibilidad de algo más; unos lentes que me hagan evidente que la condición humana comete errores y que yo no puedo evitarlo; unos lentes que precisen el sentimiento de alegría de contar con gente a mi alrededor que me estima, sin un interés ulterior. Requiero de ese dispositivo que me permita aceptar la realidad que me rodea, y que me deje ver claramente hacia dónde he de encaminar los pasos que me lleven a más amar y servir...


*la sombra tiende a ser oscura, aquí me refiero a una sombra que es clara, similar a un espejismo.

domingo, 12 de julio de 2009

Soledad

De acuerdo con la Real Academia Española, la definción de soledad es la siguiente:

soledad.
(Del lat. solĭtas, -ātis).

1. f. Carencia voluntaria o involuntaria de compañía.
2. f. Lugar desierto, o tierra no habitada.
3. f. Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo.
4. f. Tonada andaluza de carácter melancólico, en compás de tres por ocho.
5. f. Copla que se canta con esta música.
6. f. Danza que se baila con ella.

Me gustaría proponer algunas más:

7. f. Sentimiento generado de querer compartir(se) y no contar con alguien que le importe
8. f. Frustración de querer llenar un vacío inexistente
9. f. Estado estacionario del ser humano hasta que decide entregarse al mundo

Nota: No se que rayos signifique la f., pero la puse para seguir el protocolo

domingo, 21 de junio de 2009

Una nueva invitación...

Recordando al buen Volker:

"Todos vivimos bajo el mismo cielo, sin embargo, vemos un diferente horizonte..."

Despues de mucha ausencia, mi horizonte vuelve a invitarme a sonreir...

lunes, 9 de abril de 2007

Una Oracion por Ti...

A Ti, que te escondes en mis recuerdos, te escribo una oracion,
para que Dios, vida rebosante, te cuide y te muestre su divinidad ;
para que en cada paso que des, te encamines a su encuentro,
y experimentes el gozo de vivir su mayor gloria.
Le ruego que te conceda la gracia de despertar a tu realidad circundante,
y que en la admiración de ésta,
seas capaz de disfrutar la sencillez de cada detalle,
que experimentes la calidez de una caricia, el aroma de una sonrisa, lo espectacular de una mirada...y que en esa conciencia envolvente,
te permita corresponder su amor.
Confio en su bondad infinita, para que te conceda,
en cada palabra y cada pensamiento,
con cada respiro y en todo momento,
vivir plenamente,
gozando de las virtudes que descubras
al abrir tus ojos y tu corazón a la admiración de su presencia.
Y que en tu encuentro cotidiano, seas feliz...
Asi sea.

miércoles, 21 de marzo de 2007

Como si fuera la primera vez...

Creo que de un tiempo para acá, me he dedicado a querer vivir la vida como si fuera la última vez que algo fuera a suceder... me esfuerzo en querer aceptar una última mirada, un último gesto, una última despedida. Intento guardar cada detalle en mi mente, cada recuerdo que anhelo no olvidar a causa del tiempo... el aroma que existía, la temperatura del ambiente, la luminosidad de la escena, el contraste entre los objetos, la sensación en mis manos, el nerviosismo cosquilleante en mi estomago a causa de la consciencia de saber que ese momento no regresará jamás... y que tendré que vivir con ello...
Cada vez que sucede, cada vez que quiero atesorar un momento en mi caja de recuerdos, saltan a los ojos de mi mente imágenes de todos los recuerdos anteriores, que buscan relacionarse con el nuevo, para generarle una raíz más fuerte, algo que me impida olvidarlo. Sin embargo, lo inevitable sucederá... y con el tiempo, esos detalles ser irán cubriendo de una neblina ligera de olvido, borrando poco a poco, cada detalle de la imagen, opacando el recuerdo del aroma, aligerando la sensación de vida que tuve alguna vez...
Pero me he encontrado con la dicha de comenzar nuevos proyectos, descubrir sensaciones, hacerme consciente de mi entorno y como me relaciono con él. Y estas nuevas experiencias me han hecho reflexionar que, inconscientemente, cada vez que te sucede algo por primera vez, se ancla a tu mente, permaneciendo inalterable a través del tiempo. Cómo olvidar, por ejemplo, la primera vez que te subiste a una montaña rusa, la sensación de tu primer beso, la tristeza de una separación inevitable... y tantas experiencias que te definen por el hecho de haberlas experimentado "por primera vez". Cuando esto sucede, no necesitas esforzarte en percibir los detalles, solo se quedan grabados en tu mente y tu corazón por siempre...
Así puede ser, que en la consciencia de la realidad que te rodea, lo más significativo sea vivir las cosas como "si fuera la primera vez", a pesar de encontrarte en una rutina o enfrentando algo conocido, pues en la percepción de los detalles ínfimos que te regala la mente cuando se encuentra tan atenta y vigilante, podrás vislumbrar una sensación de paz y consuelo, aunada a la euforia de vivir la vida plenamente... sin enfuerzo, dejando fluir el crecimiento de tu consciencia, y con ella, la estabilidad de vivir en cambio constante que te empuja a seguir cada dia.
No por ello pretendo cometer los mismos errores una y otra vez... el aprendizaje de cada experiencia te forma, y muchas veces te hace inválido a conocer nuevas realidades, sin embargo, la actitud perceptiva de querer vivir las cosas como si fuera la primera vez te ahorra todo ese esfuerzo innecesario en busqueda de un recuerdo, que en la inocencia de los detalles, la vida te regala.
Siempre hubo una primera vez...
Siempre habrá una primera vez...
Siempre hay una primera vez...

miércoles, 14 de marzo de 2007

Angeles en nuestro camino...

Quiénes son estas personas que nos hacen sentir bien? Qué es lo que hacen para lograr robarnos una sonrisa, hacernos pasar un buen momento, sentir paz? Son los ángeles en nuestro camino...
Recuerdo que alguna vez, una persona muy querida me dijo: "Tu eres mi ángel". Y recuerdo bien el momento y la situación en que me lo dijo. Todo tenía que ver con el hecho de que en su momento, yo estuve alli para ella... para platicar, para escucharla, para compartir ratos, para sonreir por sonreir, para llorar cuando hubo que llorar... recuerdo que todo eso sucedió sin que yo me lo propusiera... simplemente sucedió porque yo era asi y ella era asi... y coincidimos para ser un angel para cada quien... ella tambien fue mi ángel. Sin embargo, cuando ella me lo dijo, dentro de mi, me senti muy bien, y me propuse ser esa persona que estaría para ella en todo momento y en toda circunstancia, estar allí cuando más me necesitara, cuando nada importara mas que estar a su lado, coincidiendo en nuestras vidas, compartiendo momentos, ya sean alegres o tristes, trágicos o emotivos, simples o complicados, tranquilos y divertidos... y reconocí mi humanidad en el momento en que no pude estar alli, con ella, cuando más me necesitó... o más bien, cuando más la necesitaba yo a ella. Y ahora caigo en la cuenta que justo en el momento en que se me ocurrió tomar la desición de estar alli, de poner mi voluntad para que eso sucediera, fue cuando perdí mi toque angelical para reconocerme como humano... y como todo destino de humano, fallé...
Y como recuperar ese estado, cuando ya no podía regresar el tiempo? Cómo recuperar esa sonrisa, ese aliento, esa compasión que alguna vez existió? La realidad es que jamás la recuperaré, pero puedo ser un ángel para otras personas, tal como me he topado con muchos ángeles en mi camino, y hasta ahora me hago consciente de su belleza. Ese ángel que te sonríe sin razón, que comparte una plática sincera contigo, que te escucha con atención cuando quieres mostrarte; ese ángel que te invita a vivir la vida intensamente, a creer en que la cotidianidad del día es especial y única... tal como lo es... tantos ángeles que se han topado en mi camino, que me han regalado un motivo para dar el siguiente paso, que han permitido que en mi humanidad, los admire; cada uno de ellos y ellas, que simplemente, en su estado angelical, me han acompanado...
Cómo reconocerlos? Dónde estan? Por qué no los vi antes? Por que no estaba listo para hacerlo. Porque vivía cegado queriendo ver humanos, ver semejantes desde mi perspectiva humana, olvidándome de que yo tambien, alguna vez, fui un ángel para alguien más, y que en esa condición, pude verla a ella también como mi ángel.
La receta secreta? Ser.
Ser un ángel, solo eso. Dejar a un lado los voluntarismos, los deseos, las intenciones que sólo condicionan mis acciones, mis pensamientos, mis actitudes. Ser un ángel cada día, en todo lugar y en todo momento, con cada respiro y cada pensamiento...
Ahora entiendo la frase del buen Albert: "Puedes pasar la vida creyendo que nada es un milagro... o creyendo que todo es un milagro". Me convence la segunda opción.